Quiero mi casa propia, capítulo I: “Lo más importante es la empresa”.
5 cosas que tenés que conocer antes de tomar una decisión
Una propiedad inmobiliaria es un
bien que muchos pueden adquirir pagando de contado, o en planes cortos de
financiación.
Pero cuando no contamos con
dinero para realizar la compra de una vivienda a través de un pago de contado, solemos
buscar empresas que nos prometan algún tipo de financiación más larga, en
cuotas a la medida de nuestras posibilidades.
Los instrumentos que las empresas
crean para que las familias cumplan el sueño de la vivienda propia son más o
menos confiables por factores que debemos evaluar muy bien antes de embarcarnos
en una operación. El razonamiento es bastante sencillo: si voy a adquirir una
propiedad inmobiliaria en un plan de cuotas mediano o largo, entonces: ¿qué
seguridad tengo de que mi trabajo y todo lo que invierta llegarán a buen
puerto?
Es una pregunta fundamental, que sólo puede responderse una vez que se haya reunido una buena cantidad de información.
El secreto está en la empresa elegida
Siempre que se trata de una
vivienda a mediano y largo plazo, lo menos aconsejable es empezar por la oferta
de una tipología o plan, por más atractiva que parezca.
En la era de la comunicación
digital, es muy fácil elaborar el render de una casa para que se vea
espectacular, luego agregar sobre ella una oferta que suene increíble y ¡listo!,
es todo lo que se necesita para llamar la atención y capturar el interés. Cualquiera
puede lograrlo, sólo hace falta un buen diseñador gráfico, algo de dinero para
invertir en publicidad y mucha astucia para la venta.
Lo que tanto deseamos suele
utilizarse como anzuelo, nuestra necesidad se vuelve la carnada y nunca faltan
los que se aprovechan de nuestras emociones para empujarnos a tomar decisiones
apresuradas, sin mucha información sobre calidad, plazos o garantías.
Así, antes de empezar a evaluar
cualquier operación donde se juegue nuestro esfuerzo y nuestro dinero, es
fundamental investigar, hacernos las siguientes preguntas:
¿Qué empresa me ofrece el plan
que quiero comprar? ¿Cuánto tiempo lleva en el mercado inmobiliario,
especialmente si se trata de Argentina, un país acostumbrado a las crisis
económicas? ¿Cuántos emprendimientos y viviendas ha entregado efectivamente en
sus años como empresa? ¿En cuántos lugares se encuentra, con qué resultados y
cuánto tiempo ha permanecido? ¿Qué dicen los medios sobre sus desarrollos,
sobre el dinero que invierte en el negocio? ¿Qué reconocimiento tienen sus
dueños fundadores o los profesionales que allí trabajan? ¿Qué piensan sus
clientes? ¿Qué identifica a sus emprendimientos?
Toda pregunta que hagamos servirá
para evaluar el tamaño del socio que vamos a elegir para empezar el camino a nuestra
vivienda propia. Ese es el primer paso, y uno de los más importantes.